Costes de
Transacción
Tipos de
Cambio Fijos
  Ventajas
Adicionales
Beneficios
   
   
   
  [ Desactivar monedas ]


De la consideración de los elementos mencionados en los apartados anteriores pueden identificarse los siguientes beneficios:

  • Profundización en el mercado interior: El establecimiento del euro, aunque no imprescindible para el funcionamiento del mercado interior, sí que va a permitir dar un paso definitivo en la consecución de la integración de los mercados, incrementando así los beneficios que aquel ofrece.

  • La existencia de monedas distintas y la inestabilidad cambiaria asociada constituye una barrera que impide hacer efectivos todos los beneficios potenciales del mercado único. El establecimiento de los precios de los bienes y servicios en una sola moneda favorecerá la transparencia en todo el mercado europeo, con lo que se dificultará la fijación discriminatoria de precios.

  • En los mercados financieros se incrementará la competencia entre las diversas instituciones financieras al desaparecer uno de los elementos que contribuyen a la segmentación de mercados: la denominación de los activos en distinta moneda. En consecuencia, las alternativas de financiación abiertas a particulares y empresas se verán ampliadas y mejoradas de forma sustancial.

  • Estabilidad macroeconómica: Las condiciones de convergencia fijadas en el Tratado de la Unión Europea garantizan que sólo aquellos países con estabilidad macroeconómica accedan a la moneda común. La satisfacción de dichos criterios asegura que los países tienen unas finanzas públicas saneadas y que han conseguido estabilizar la inflación a unos niveles reducidos. Además, el criterio relativo a los tipos de interés a largo plazo asegura que la convergencia entre los distintos miembros y la estabilidad macroeconómica son sostenidas en el tiempo, y no puramente transitorias.

  • Una vez en vigor la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria, el funcionamiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento permitirá que los países miembros sigan comprometidos con la estabilidad macroeconómica, y fundamentalmente con el control de los déficit públicos.

  • Las buenas condiciones macroeconómicas apuntadas se ven reforzadas por la existencia de una política monetaria única, cuyo objetivo es la estabilidad de precios. Todo ello garantizará además que el nuevo Banco Central Europeo gozará de una alta credibilidad antiinflacionista, con lo que conseguir los resultados deseados de inflación resultará menos costoso.

  • Este nuevo entorno macroeconómico caracterizado por una mayor estabilidad sentará las bases para que España pueda crecer y crear empleo a un ritmo estable y sostenido. De hecho, las ventajas de esta estabilidad son ya perceptibles en nuestro país tal y como recogen la tasa de crecimiento del PIB y el ritmo de creación de empleo superior al del resto de los países europeos.

  • Moneda internacional: Finalmente, el poder económico y comercial de la Unión Europea y las bases sobre las que se está construyendo la moneda única, permitirán que el euro se convierta en una moneda de reserva internacional.

  • Si no adoptáramos la moneda única, nuestro país no se beneficiaría de las ventajas enumeradas anteriormente y nuestra moneda se vería penalizada con una prima de riesgo considerable. Puede pensarse que, a cambio, podrían obtenerse ganancias de competitividad mediante el manejo del tipo de cambio. Sin embargo, estas ganancias serían puramente transitorias puesto que tras un breve plazo de tiempo se verían más que compensadas por incrementos en el nivel de precios, de forma que, finalmente, la competitividad real no se vería beneficiada. La historia reciente de la evolución de nuestra moneda se constituye así en argumento adicional para nuestra incorporación a la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria.