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EMPRESAS Momento para realizar el cambio Las empresas deberán realizar su transición al euro obligatoriamente el 1 de enero del 2002 o bien optar por una adaptación progresiva a lo largo del período transitorio. La decisión final dependerá de distintos factores, que inciden fundamentalmente en el grado de internacionalización de la empresa. Influirá por ejemplo su interés en acceder a los mercados de servicios financieros en euros, que ofrecerán previsiblemente mayor liquidez y un mayor número de nuevos instrumentos financieros. También será determinante el volumen de negocio efectuado en otros países de la Unión, tanto en términos de comercio como de inversión, pues el paso al euro elimina los riesgos de cambio y proporciona en consecuencia un entorno más estable para sus operaciones a medio y largo plazo. Se prevé que la pequeña y mediana empresa optará por mantener todas sus operaciones en pesetas hasta la puesta en circulación efectiva de la nueva moneda en los países de la UE (1-1-2002). La razón de esta opción reside en que tanto los consumidores como el comercio minorista, mantendrá la peseta como medio de pago hasta el final del período transitorio. Implicaciones para las empresas A continuación se detallan las implicaciones en los distintos departamentos de la empresa. En el marco financiero, la empresa se beneficiará de la desaparición de las comisiones de cambio y se ahorrará los seguros de cambio que contrataba si necesitaba endeudarse en divisas o debía realizar un pago en divisas a futuro. Sus costes financieros en un mercado único tenderán a reducirse por la mayor profundidad y liquidez del mercado. En el marco contable, el euro simplificará la gestión de las empresas que operan con diversas divisas, porque permitirá llevar una contabilidad integrada en el ámbito europeo. Ahora bien, las empresas deberán realizar con tiempo los cambios que se precisen en los sistemas contables. En el marco comercial, la empresa evolucionará en un ámbito de mayor transparencia al aparecer todos los precios en los mercados de la zona del euro en la misma moneda; por otra parte, deberá asumir el esfuerzo de familiarizar a los consumidores con la doble denominación de precios. La mayor transparencia y permeabilidad a la competencia que supondrá la introducción del curo, exigirá de las empresas un cambio de filosofía en el desarrollo de sus acciones de promoción y comercialización. El departamento de personal y formación habrá de preparar a sus empleados en el proceso de implantación del euro, formándoles en todos los elementos en que pueda suscitar problemas la incorporación de la moneda única. El departamento informático deberá establecer un plan de actuación para adaptar los sistemas de información de la empresa, previendo la necesidad de sustituir o modificar el equipamiento informático existente que trabaje con valores en moneda (facturación, nóminas, cálculos fiscales,..). En el ámbito jurídico, el proceso de cambio hacia el euro está regido por el Principio de Continuidad Legal de los Contratos por el cual se entiende que los importes expresados en cada una de las monedas nacionales de los Países Miembros de la Unión serán equivalentes a euros aplicando el tipo de conversión oficial que finalmente se establezca.
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